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Teatrin Viajero Argentina

Obra : EL TRABAJO DE TAPIA - Sudy Herrera - Chile -

Fuente : Sudy Herrera, Redacción de Teatrin Viajero Argentina en Chile .

Ruben, Paseando por un sitio que me hizo llegar nuestro amigo Cesar Parra me encontre con una obra de su autoria y quisiera compartirla con ustedes. Un beso a la distancia y pronto te escribo de nuevo. Sudy 

EL TRABAJO DE TAPIA

(César Parra Gutiérrez)

(La escenografía es totalmente blanca, solo con un escritorio y un sillón)

 

Personajes: Cornejo, Tapia, González

 

Cornejo: Este trabajo es muy fácil. Solo tiene que estar sentado aquí y observar a su alrededor.

 

Tapia: ¿Pero que debo mirar?

 

Cornejo: ¡Nada! Por eso es fácil.

 

Tapia: Pero si no hay nada que mirar, ¿cuál es el fin de este trabajo?

 

Cornejo: Precisamente cuando vea algo dé aviso para eliminar ese algo oportunamente. Aquí esta su tarjeta y su silbato. ¿Ya le dijeron donde esta el reloj control?.

 

Tapia: Sí, a la entrada del casino.

 

Cornejo: Muy bien. ¿Alguna duda?, ¿Algo que necesite preguntarme?

 

Tapia: Sí. ¿El silbato para que es?

 

Cornejo: Como cree Ud. Que dará aviso... Con el silbato pues hombre. ¿Algo más?

 

Tapia: Este, las horas extras, ¿a cuanto las pagan?

 

Cornejo: Mire mi amigo, antes que se lleve cualquier sorpresa a fin de mes le informo que esta empresa no esta pagando horas extras. Ya sabe como esta la situación actualmente. Gente que quiere este empleo sobra, por lo que aún esta a tiempo de rechazar el trabajo.

 

Tapia: No, disculpe, no se preocupe, era una consulta, esta todo bien. Pero. ¿Dan adelanto en la quincena?

 

Cornejo: Naturalmente. Cuanto quiere que le adelante.

 

Tapia: No sé, ¿hasta cuanto se puede?

 

Cornejo: Hasta el 25% del sueldo. ¿Con cuanto lo anoto?

 

Tapia: anóteme con el 25%.

 

Cornejo: Muy bien. Bueno, ya esta todo aclarado y que disfrute su trabajo.

 

Tapia: (se queda solo, mira todo el lugar se sienta en el asiento, se acomoda, se saca los mocos, mira la hora. Se pone en actitud de observador. Etc., Se queda quieto. Dormita, cabecea, se estremece con una corriente de aire que lo despierta, reacciona y hace sonar el silbato, entra Cornejo con un insecticida en sprit)

 

Cornejo: (exaltado) ¿dónde esta?, ¿Dónde esta?

 

Tapia: ¿qué cosa?

 

Cornejo: Lo que vio pues hombre, ¿dónde esta?

 

Tapia: No si no vi nada.

 

Cornejo: (Muy molesto) Pero si no vio nada ¿para qué toco el silbato?

 

Tapia: es que sentí una corriente de aire tan agradable, que me resulto muy extraña. Llevo tanto tiempo en este lugar y jamas había acontecido algo que me llamo mucho la atención. Debo decirle que me sorprendió y es por eso que me vi en la obligación de llamar.

 

Cornejo: (Sorprendido y serio mira fijo a Tapia, luego suelta una carcajada) Amigo mío. No debe hacer caso a lo que siente lo único importante en este trabajo es lo que se ve y es para eso que fue contratado. (Serio) Por lo tanto le ruego que no me haga perder el tiempo. (Se va) un vientecito, un vientecito (se ríe).

 

Tapia: (Se queda solo, mira todo el lugar se sienta en el asiento, se acomoda, se saca los mocos, mira la hora. Se pone en actitud de observador. Etc., Se queda quieto. Comienza a cabecear nuevamente, hace un esfuerzo por mantenerce despierto, cabecea, saca una agenda de bolsillo y empieza a sacar cuantas) Luz (busca boletas en sus bolsillo y saca un puñado) luz, luz, $12525. Agua $ 8650. Gas $6850. Teléfono $11500. Mierda, me pasé en llamadas. Tarjeta de crédito $25675. Primera cuota de 12. ¿No te gusto ir a Bahía?. Arriendo $85000.

 

González: (interrumpe habla con voz grave pero agradable) Disculpe que lo moleste amigo, pero debemos hablar.

 

Tapia: (sorprendido, queda estático, no reacciona)

 

González: Disculpe que lo sorprenda de este modo. Me presento, González. Trabajo aquí en la misma empresa, solo que en el piso de abajo.

 

Tapia: (confundido)Tapia para servirle.

 

González: Mire amigo Tapia, jamás me había tomado la confianza con ningún colega de la empresa, pero la situación me obligo a venir hasta acá y entablar una conversación con Ud. Para que de una buena vez podamos llegar a conciliar nuestras diferencias que por mucho tiempo nos han mantenido separados. Quiero que sepa que no es nada personal, muy por el contrario, quiero ayudarle. Mire, en vista de tanto reclamo que escucho permanentemente de su mala gestión, me vi en la obligación de acercarme hasta Ud. Y ayudarlo a mejorar su imagen, ya que, le dije anteriormente trabajamos en la misma empresa y todo lo que le afecte a uno, irremediablemente afectará al otro.

 

Tapia: (desconcertado) Lo cierto Sr. González, es que me tiene absolutamente intrigado. En honor a la verdad, no sé de que me está hablando.

 

González: Mire amigo Tapia, sé muy bien que nuestro trabajo es comisionista, y por lo tanto hay recelo en cuanto al manejo de la clientela. Pero, en honor a la verdad como dice Ud. Seré franco.

 

La despreocupación que Ud. Ha tenido con los clientes ha significado la perdida de muchos de ellos y una gran dificultad en captar nuevos. Es por eso que en este momento no me preocupa si la gente se viene para acá arriba o se va para abajo, lo que importa es que sean clientes de esta empresa.

 

Tapia: Pero Sr. González, perdóneme que insista, pero no entiendo lo que me dice. Del tiempo que llevo en este lugar jamás ha venido nadie, a excepción de mi jefe y Ud. Ahora, naturalmente.

 

González: Exactamente. Ya es hora que reciba a la gente, que salga a captar clientes, que visite a los que lo son. Si no nos movemos, si no hacemos nada, muy pronto quedaremos sin trabajo, y para gente de nuestra edad no es fácil conseguir algo.

 

Tapia: Pero no entiendo, mi jefe me dijo que solo debía estar aquí y observar, y en caso de que apareciera algo diera aviso para eliminarlo (reacciona asustado) ...¿no será Ud. Acaso eso de lo que mi jefe me ordenó dar aviso? (saca el silbato para llamar)

 

González: (lo detiene) Cálmese hombre. Ya le dije, trabajamos para la misma empresa, pero por una cuestión administrativa cada piso tiene un jefe distinto. Dígame, ¿Cómo se llama el suyo?

 

Tapia: Es el Sr. Cornejo, Juan Cornejo.

 

González: Ya entiendo. Cornejo, Cornejo. Mire amigo, el Sr. Cornejo es un buen tipo, años en la empresa, se dice que está desde que se fundó, pero sus métodos están pasados de moda. La verdad es que es demasiado inquisidor. Pero, la empresa no ha podido despedirlo por que le costaría una millonada el deshausio, y además dicen que es accionista, a mi no me consta.

 

Tapia: Pero entonces ¿qué hago?. Es él quien me contrató, él me dio este trabajo.

 

González: Ayayai amigo Tapia. Realmente me sorprende su ingenuidad, por no decir su ignorancia. En primer lugar esta empresa cuenta con una sección de contrataciones, la cual se encarga, como su nombre lo indica de contratar al personal. Ya sé lo que me va a decir, pero es la costumbre del Sr. Cornejo hacer creer a los nuevos empleados que es él quien los contrata.

 

Tapia: ¡Pero los puede despedir!

 

González: Claro que puede, pero solo si las pruebas presentadas a contrataciones así lo ameriten. En segundo lugar, esta empresa permanentemente hace capacitaciones y reuniones de coordinación, para que nosotros podamos atender de mejor forma a los clientes, además nos enseñan distintas estrategias para captar a nueva clientela. Pero me imagino que el Sr. Cornejo lo tiene al tanto. (Tapia gesticula negativamente) Viejo anquilosado, me lo imaginaba. No importa mi amigo, yo lo voy a ayudar. Acompáñeme, primero pasaremos por personal para presentar un reclamo formal en contra del Sr. Cornejo y luego vamos a la reunión de planificación.

 

(se van y vuelven Tapia bestido de Dios con alas y Gonzalez de Diablo, ambos con un maletín)

 

González: Bueno mi amigo, arriba ese animo, no se asuste, si este empleo es así.

 

Tapia: No me preocupa el trabajo. Me da pena el Sr. Cornejo.

 

González: Bueno, tarde o temprano la empresa tenia que asumir el gasto y desacerse de él. Estabamos perdiendo mucha plata con su métodos vetustos, pasados de moda. Ahora que se aclaró todo, concentrese en lo que tiene que hacer y haga lo que se le pide. Bueno, haber, revise su cartera de clientes y fíjese a quien tiene que visitar hoy.

 

Tapia: (abre el maletín saca una hoja y lee) Hasbún.

 

González: ¿Raúl Hasbún?*

 

Tapia: Sí.

 

González: Ese curita es un excelente cliente, de primera es medio durazno.

 

Tapia: (lo mira sin entender)

 

González: Porfiado, incrédulo... Desconfiado. Pero si sabe ganárselo le va a ayudar muchísimo. El tiempo que fue cliente mío me ayudo cualquier cantidad, me envió una cantidad de gente que ni le cuento, anarquistas, marxistas. Subversivos, ya sabe, puros condenados... (Mirando al horizonte con agradecimiento) Gracias a él soy lo que soy, le debo todo. (A Tapia) considérese afortunado, en los tiempo de Cornejo había que pasar un tiempo en el purgatorio, pero desde que el vaticano negó mi existencia, se ha vuelto todo más difícil, ellos se quieren quedar con todo el crédito.

 

Tapia: (inquieto)

 

González: ¿Por qué tan inquieto?

 

Tapia: Es que sufro de vértigo.

 

González: No se preocupe, las alas las controla Ud. Ayúdeme a acomodarme la cola por favor.

 

Tapia: (le ayuda)

 

Gonzalez: Eso es muchas gracias. Ya mi amigo, relájese y a trabajar. Le va a ir bien, estoy seguro, Ud. Es un tipo agradable. Vaya, vaya.

 

Tapia: (se va)

 

González: Dele saludos al curita de mi parte, y mucha suerte mi amigo. La necesitamos mas que nunca. ( Retirándose comenta para sí) Ayayai pobre muchacho, lo tiraron a la boca de los leones.

 

Fin.

 

* Raúl Hasbún: Cura fascista Chileno que públicamente pidió la intervención militar durante el gobierno de Allende, que sabiendo sobre los abusos cometidos durante la dictadura no hizo absolutamente nada y así como muchos otros civiles comprometidos con el régimen militar, tampoco ha pedido perdón por los atropellos cometidos. Hasta el año 2005 aún predica en televisión con la misma odiosidad que hace 30 años. Es evidente que cada país tiene el suyo. Este puede ser reemplazado por alguien de las mismas características en el país que corresponda.

Quisiera compartir con ustedes este trabajo de Cesar que encontré en un boletín electrónico que él publica, la pagina es www.elretablo.galeon.com por si la quieren visitar.

 

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